Medea, que ha engañado y matado por seguir a Jasón contra la voluntad de su padre, no puede aceptar la boda de éste con la hija del rey de Corinto. Mediante un ardid, propio de una maga, mata a la joven y al padre de ésta, privando a Jasón de su nuevo amor. Además, asesina a sus hijos como suprema venganza contra Jasón. Finalmente, Medea es arrebatada y liberada de la ira de Jasón por el Sol.
Con Medea (431 a. C.) Eurípides crea una tragedia de gran fuerza psicológica en la que nos muestra las fuerzas antagónicas del alma humana: Medea lucha entre su deseo de venganza y el amor por sus hijos. Es una heroína contrapuesta a las de Sófocles y Esquilo, pues es una mujer llevada por sus pasiones, extranjera y maga, lo cual supuso un verdadero escándalo para sus conciudadanos.